Fauna de Colombia o fauna colombiana, es el conjunto de especies animales que habitan en la República de Colombia. Al ser un país de trópico ubicado en la zona del ecuador, Colombia tiene una gran representación de grupos taxonómicos en fauna y flora típica del área, a la que se suman variedades de migraciones de fauna desde distintas partes del planeta; por la variedad de ecosistemas. Colombia posee el 44.25 % de los páramos sudamericanos, siendo así, uno de los países con mayores áreas húmedas y con alta fluidez de ríos a lo largo y ancho del país a nivel mundial. Colombia presenta biomas de páramo, selva (Amazónica, selva del Pacífico), vegetación herbácea arbustiva de cerros amazónicos, bosques bajos y catingales amazónicos, sabanas llaneras, matorrales xerofíticos y desiertos, bosques aluviales, bosques húmedos tropicales, bosques de manglar, bosques y vegetación de pantano, las sabanas del Caribe y los Llanos, bosques andinos y bosques secos o subhúmedos tropicales.
Fauna de Colombia. (2017, 17 de febrero). Wikipedia, La enciclopedia libre. Fecha de consulta: 21:07, febrero 21, 2017 desde https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Fauna_de_Colombia&oldid=96983561.
Colombia como uno de los países con mayor biodiversidad en el mundo posee un alto potencial para el comercio de bienes y servicios provenientes de la vida silvestre a partir de estrategias de aprovechamiento sostenible. Dentro de éstas estrategias se han desarrollado proyectos de cría y cultivo en cautiverio, que generan ingresos significativos para el país. Sin embargo, la sobreexplotación o aprovechamiento no sostenible de especies silvestres de fauna para el consumo doméstico o la comercialización, tiene graves efectos sobre la biodiversidad, como la erosión genética, la reducción de los tamaños de poblaciones y la vulnerabilidad frente a procesos de extinción (MMA et al. 1995). La enorme oferta de biodiversidad ha convertido también al país en un centro importante del comercio ilegal de vida silvestre y pese a la legislación existente y a las medidas adoptadas hasta ahora para fomentar su uso sostenible y garantizar su protección, se asume que el volumen del tráfico ilegal sigue siendo de gran magnitud, pero debido a la naturaleza ilícita de la actividad, a las pocas cifras disponibles sobre extracción y comercialización de fauna en el país, y a los pocos recursos con que cuentan las autoridades ambientales, se carece de patrones que permitan establecer el impacto biológico para cada especie, así como el impacto sobre los ecosistemas. Baptiste et al. (2002) calcula que la sola comercialización de huevos de iguana vendidos a precio de mayorista podría representar anualmente $ 1.800.000.000 de pesos corrientes para 1998, aproximadamente US$ 900 millones. Igualmente, según CORPOICA (1999) el mercado de hicoteas en la Mojana, Sucre, representaría para 1998, aproximadamente $1.000.000.000 de pesos ó US$ 5.000 millones, ya sea por consumo o por venta. A pesar de esto, la fauna no aparece en los sistemas de estadística nacional de manera relevante ni como sector económico formal, dado su carácter informal y de ilegalidad; pero estas cifras indican que la actividad bien puede proveer ingresos estables equivalentes a un salario mínimo mensual vigente a una familia dedicada parcialmente a la actividad en muchas zonas del país (Baptiste et al., 2002).
Mancera Rodríguez, N. J., & Otto, R. G. (2008). Comercio de fauna silvestre en colombia. Revista Facultad Nacional De Agronomia Medellin, 61(2), 4618-4645. Retrieved from https://search.proquest.com/docview/1677555793?accountid=43787
